sábado, 2 de noviembre de 2013

La cura del habla.

 Tengo un tremenda fascinación por las palabras, los pensamientos, y las vivencias convertidas en esta mezcla… siento cada vez que quiero escribir o hablar, una detención como un elástico que no se puede estirar …es mi ignorancia… y quizás ni eso, quizás es sólo mi perturbación, el no saber organizar ideas.
Hoy vi un película  “Cuando Nietzsche Lloro” sólo hablaron, sólo se decían cosas tan tan profundas cosas que nunca he podido hablar con nadie… hablan de la “cura de habla” y eso me hace entender tan bien mi teoría de la cura de habla  sin saber que así se denominaba…. Hablar es un cura, pero más que eso es el escucharse… hace unos días atrás llegue hasta donde una mujer que decía  que se podía conectar con mi yo supremo, para poder sacar mis miedos. Llegue hasta allá… y después de un sesión efectivamente curo algo en mí, pero no fue ni su péndulo, mi las energías ni mi yo supremo fue nuestra conversación, fue el deshago de mi alma  de querer hablar sólo y exclusivamente de mi, de mis estúpidos temores, de mi mente perturbada por recuerdos que no se si son reales, hablamos de mi sólo de mi y de mi, como con nadie nunca volveré hablar…
Y concluyo con todo esto que viví, que tenemos una necesidad imperiosa por ser escuchados activamente, que alguien se involucre tanto tanto que nos logre sanar. Por eso quienes escuchan son tan solicitados como los psicólogos, que mucho n te dicen, ni se involucran.


Que gustoso fue hablar, como extraño el conversar cosas valiosas con algunos amigos que tuve en el pasado.